Visitas a mi blog:

martes, 1 de septiembre de 2015

En el país de nunca jamás

Increíble lo rápido que se pasa el tiempo.

No puedo creer que ya estoy empezando a entrar en la etapa de cambio drástico, independencia, adolescencia/adultez.

Pensar que ya no me cuidan, sino que ahora soy yo quien se hace responsable de los hijos ajenos, que esos padres depositan toda su confianza en mí.
Es fuerte, eh.

Imaginar que ya no voy a saber lo que es festejar una hora libre, rebelarnos contra profesores que amenazan con pruebas, tener dos semanas de vacaciones, no tener obligaciones ni cosas que pagar....

Tengo este año para decidir que quiero hacer con mi vida, para donde voy a encarar...que fácil, no? De un día para el otro ya tenes que elegir que vas a hacer (y ser) por el resto de tus días.

Por suerte aunque soy media indecisa, cuando tengo una decisión tomada (valga la redundancia) la sigo hasta el final. De lo contrario siempre me armo un plan b, y todo esto lo hago para no quedar  nunca " boyando".

Es re importante para mí tener objetivos claros, pero a la vez me encanta la espontaneidad.

No me asusta crecer.
Me duele el hecho de que ya mi vieja no me lleve para todos lados, de tirarme en su cama, de romperle las bolas a mis viejos por cualquier pavada, de que mi única preocupación sea estudiar, de salir a bailar sin pensar en parciales u horarios de trabajo, de verme todos los findes con mis amigos.

Tengo entendido que nadie murió por trabajar y estudiar a la vez, de hacerse un tiempo para disfrutar, de adaptarse a la etapa adulto.

Pero...que lindo sería vivir en el País de Nunca Jamás, no?

"Y el que quiere Celeste..."

No hay comentarios:

Publicar un comentario