Nada más quería desearte un muy feliz cumpleaños en este día tan especial, esto que tanto esperaste, tu ansiada mayoría de edad.
Que disfrutes mucho lo que se viene, que te vaya bien en tu carrera, en tus estudios, que más o menos venías encaminándote, (hasta donde yo sé, por lo menos).
Que te acuerdes de la gente que te rodea, que seas una persona de bien.
Aunque no llegue a conocerlos de cerca, que escuches a tus viejos y familia, que parecen tener valores inmensos que te supieron transmitir. Y dejá de pelearte con ellos por pavadas! Me acuerdo de tantas de esas...si no hablábamos ya sabía el "por qué". Entonces, despacito despacito intentaba averiguar la razón por la cual estabas mal, porque al principio creía que el problema era yo. Después entendí que está en tu naturaleza ser así de gruñón pero hoy recuerdo esos momentos con nostalgia.
No es casualidad que me anime a escribirte todo esto...de hecho, si algún día supieras que dedico más de un párrafo a decirte todo lo que pienso y siento por vos estarías bastante sorprendido, no?
Siempre fui roca para eso, me costaba cada palabra que escribía. Hasta me acuerdo que le festejabas al cielo como si fuera un milagro cada "te amo" "te quiero" o texto de Incrédulas (<3) que te dedicaba porque siempre tuvieron la posta.
Cómo te amaba, eu. Eras todo para mí, enserio. Son incontables las horas que dedicamos a hablarnos,a saber uno del otro, a jodernos (y hasta a poner cualquier cosa sólo para saber que seguíamos ahí), te acordás?
Quiero borrar de mi mente (me salió del inconsciente y había escrito "borrarte", la puta madre) las últimas charlas donde ya nos peleábamos por cualquier cosa, y yo lloraba porque sabía que esta vez iba enserio. Encima solías ser lo más "tierno" siempre con tus respuestas. (Ahora dudo de que hayan sido sentidas igual). Que agradecías de haberme conocido, que no querías verme mal nunca, que querías que sigamos juntos a pesar de todo. Ay, me pongo mal de sólo escribirlo.
Como digo siempre, nunca entendí como hacías para estar tan en desacuerdo entre lo que hacías, decías, y pensabas. Me tiraste a la basura, y al mes me buscaste. Y otra vez intentaste lo mismo hace un mes. (Y por suerte no caí). Por favor, basta. Empezá bien tu cumpleaños, enfocate en lo que queres de verdad, y no sigamos más así.
Tengo ganas de llorar y putearte y chaparte a la vez. Y no puedo hacer ninguna de ellas, lamentablemente. Me gustaría enterarme que alguna vez en tu vida volviste a pensar en mí pero de una buena manera, como fuimos antes de todo eso. Hoy estoy intentándolo hacer yo con vos, porque si fuera por el final, no safamos ninguno de los dos. Orgullosos de mierda que somos, calentones también. Igualitos y diferentes. (No funcionó...).
Por último te adiverto que podés ir preso ya, así que deja de mandarte cagadas que me acuerdo todas y cada una de ellas en las cuales la mayoría no estaba de acuerdo, pero mil veces te "reté", y otras miles te acompañe porque siempre juntos.
Hasta siempre... (te amo)
"Y el que quiere Celeste..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario