Amo bailar.
Es mi pasión viajar a donde sea para mostrar lo que me gusta y (creo que) se hacer.
Me puedo pasar horas en una sala de ensayo.
Puedo estar otras mil más bailando todas las canciones que me sé, incluso cantándolas, o repasando las que por desgracia me falta recordar.
Me emociona conocer a los grandes coreógrafos, autores de maravillosas secuencias que sigo desde que tengo memoria.
Lo más importante que hay, para mí, en una persona que se dedica o que AMA esto, es la PASIÓN con la que lo hace.
La previa al show,
llena de nervios, ansias, emoción,
corridas con el maquillaje, el traje, el peinado...
La unión de grupo. Las ganas de salir y mostrar por qué te estuviste preparando tanto. El motivo por el cual estas 2 o 3 horas por semana encerrado entre cuatro paredes con un parlante a todo lo que da aunque a veces estés tapado de estress, y no tengas ni un poco de ganas.
Después de dar un paso en el escenario, tu cara se transforma, tu cuerpo percibe esa energía distinta, bailas para los demás, para tus amigos, familiares, pero más que nada por VOS.
Este, por ahora, es mi último año de todo esto. Me alegra saber que aunque tuve un momento de duda con respecto a si era esto lo que quería para mi vida o no, porque contaba con influencia de compañeras que me insitaban a dejar porque no era lo que ellas buscaban en la suya, siendo chica pude distinguir lo que es la convicción y el amor que se le tiene a algo que uno hace por puro disfrute.
Nunca voy a arrepentirme de todo esto. Gracias por haberme enseñado tanto, por hacerme conocer un grupo de personas increíbles, por mantenerme ocupada y lejos de mis problemas.
Sin duda un cable a tierra que por siempre me conectara con mi escencia y, por qué no, con mi identidad.
"Y el que quiere Celeste..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario