Soy adicta a las películas de amor. (Enserio, soy re minitah en ese sentido).
Lo peor es que yo sé el causante de todo esto. Y como nunca lo quiero admitir ni contar...que mejor que esta hermosa hoja en blanco para decirlo?
Toda mi vida estuve (y estaré) buscando un modelo de pareja a seguir, porque nunca supe lo que es que tus viejos chapen adelante tuyo, que le diga "mami" o "papi" porque se acostumbró, o que vayan los dos agarrados de tu mano por la calle a tomar un helado, a festejar juntos un aniversario, cumpleaños, o a ir a escondidas de mamá a comprarle el regalo en su día....
En fin, por suerte tuve mucho de otras cosas, como cuento siempre, dos casas, dos cumpleaños, etc.
Lo que digo es que lo que veo en las novelas no lo conozco, es algo que tengo que descubrir por mi misma, cayendo, pero levantándome siempre; equivocándome y dando oportunidades cuando haga falta.
Me muero de la ternura cuando veo a un padre con la mochila de princesas colgada, y a la hijita preciosa de la mano, con el pelo atado como cuerno de unicornio, (típico peinado de papá que intenta ser lo más parecido a mamá "peluquera").
Simples cosas que proyecto para mi futuro. Yo quiero algo así.
Yo sé que a pesar de no ver de cerca el "hasta que la muerte los separe" yo voy a poder.
Yo no tengo que ser igual a ellos. Yo quiero conocer a alguien que me vuele la cabeza, que me quiera, y me respete. (Basta de ser tan goma, Celeste).
Quizás no entiendo nada de la vida ilusionándome con películas que sólo terminan "felices para siempre" pero dentro mío siento que el cambio, o la posibilidad de ser feliz y amado mutuamente esta en uno.
"Y el que quiere Celeste..."
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