Me pasa que de a poco me voy dando cuenta que lo que pensaba sobre una canción, un momento, una frase hoy en día ya no es tan así.
Que quizás lo que por un momento era sentir lástima por Caperucita Roja, hoy se convirtió en defender al lobo.
A veces creo que el entorno tiene mucha influencia en eso, que la historia de vida de cada uno también.
Pero lo que más me gusta, es encontrarme con gente que me plantea otra cosa.
Ni para bien ni para mal, puedo estar de acuerdo o no, eh. Me vuelan la cabeza totalmente.
Te tiro otro ejemplo: yo fanática de las novelas de Cris Morena, sobretodo de Casi Ángeles.
Era mucho más chica que los adolescentes que aparecían en las historias.
Algunas cosas como los vínculos entre las parejitas, el enfoque de los capítulos sobre la paz, el amor y la amistad no me chocaban tanto como ahora.
Entonces lo que hice fue volver a ver esos capítulos que me apasionaban de chica, pero que miraba más de afuera y ahora lo entiendo mejor.
Las infidelidades, llorar por amor, mismo enamorarse, la amistad de fierro, la vida de un adolescente. Esas cosas que hoy en día miro desde otro lado.
Obvio que esta sobrevalorada la idea de que todos se enganchan con alguien, que son todos amigos que se llevan bárbaro, que existe el príncipe azul; pero no deja de ser una novela. Esta bueno flashear un poco, o tener la esperanza que en la vida real algo de eso pueda llegar a pasar, Creo que por algo nos plantean un ideal así.
Básicamente, con todo lo que me rodea, me gusta detenerme a observar, arreglar, mejorar o simplemente ignorar.
Creo que en algún momento a todos nos llega eso de tener que dar una vuelta de tuerca.
"Y el que quiere Celeste..."
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