Visitas a mi blog:

sábado, 22 de agosto de 2015

Escudo de hierro

A veces prefiero callarme las cosas y no demostrarlas.

(Muy mal por mí, porque después me afecta el triple, me aguanto tanto que en un momento exploto.)

Lo que pasa es que se me hace sumamente difícil hacerlo. Lo bueno y lo malo.

No puedo decir un "te amo" así como así, no puedo contar mis cosas de  hoy para mañana, todo me lleva tiempo.
Porque vivo desconfiando. En realidad, porque me habrán fallado infinidades de veces y ya no tengo ganas de pasarla mal.

Porque no quiero encariñarme con nadie, a la larga todos se van y yo me quedo.
Estoy harta, pero acostumbrada.

Por eso ahora soy yo la que me voy.Creo que en el fondo quiero saber lo que se siente que te hagan eso.
Es un dolor enorme. (Aunque soportable).

Habré ido un año al psicólogo de chica. Por qué deje de ir,no? Cualquiera me mandaría otra vez.
Ya dije que no siento que le interese mi vida a esas personas que necesitan trabajar.

Por eso me descargo acá. Saquen sus conclusiones. Que tengo miedo al rechazo, al abandono permanente, que me chupa todo un huevo y a la vez me importa todo lo que me dicen.Sí.

Viste? Me auto analicé. Descubrir los defectos y virtudes por uno mismo te hace mucho más consciente de lo que tenés que mejorar y de lo que por más que intentes no podés cambiar. 

Cada uno tiene su pesonalidad, sus deseos, pensamientos y valores. NO PODEMOS PRETENDER QUE LOS DEMÁS ACTÚEN COMO NOSOTROS LO HARÍAMOS.

Y gritando porque es un "tweet" que habré visto un millón y medio de veces ya. Caemos siempre en la misma, y después nos damos cuenta lo "forras" que eran esas personas que nos cagaron.

Empecemos a filtrar, o madurar, o elegir bien, no sé.
Tarde o temprano te das cuenta quién vale la pena tener en tu vida y quién no.

"Y el que quiere Celeste..."

No hay comentarios:

Publicar un comentario