Estoy contenta de irme por un tiempo lejos de todo y todos, a un lugar totalmente distinto, para conocer gente y tener experiencias nuevas.
Para descubrirme a mí misma, confirmar si mis sueños de toda la vida son justamente eso, o sólo caprichos de la edad.
Para darme cuenta quiénes son los que están siempre conmigo, en quiénes puedo confiar y viceversa, a pesar de que nos separen mil kilómetros, cambios de horario y muchos días.
Para escapar un poco de los quilombos de siempre. Sé que es de cagona hacerlo, pero quisiera disfrutar mis últimos años de adolescente sin los ir y venir, los celos, las peleas económicas, las fechas de viaje, el tiempo que paso con cada uno desde que salí de la panza, los más grandes en el medio, los más chicos también, si me quedo a vivir ahí o allá, "que es mejor porque bla bla, que es peor porque bla bla".
Hasta mismo este viaje me trae problemas. Que los permisos, los pagos, el pasaporte, el que se hace cargo, el que no. Ya sólo por esto me estuve arrepintiendo de viajar, no te jodo.
Es irritante esta situación, una "cadena" hasta los 21. Algunos se llevan mejor, otros peor. De su relación no me puedo quejar. Ahora...todo lo que mencione antes es válido para todos aquellos padres separados con hijos de por medio. Eternamente así.
Me quejo cuando me dan el pie para hacerlo, pero del lado del pibe que no lo vivió es "tenes dos casas, dos cumpleaños, dos vacaciones, que suerte!" Gracias por el consuelo. Igual no lo necesito, te lo cambio por unas mini vacaciones familiares, una foto abrazada con los dos, el típico "Me dejas salir?" "Preguntale a tu padre".
Te digo enserio. Disfrutá lo que tenés. Yo hoy en día también lo hago, pero de chica lo sufría.
Ahora es re común, en los 90's eramos dos o tres compañeritos así. Nadie me entendía. Todos preguntaban y yo no quería saber de nada. Hasta hace poco que empecé a asumirlo.
Sí, me costó años! Pero acá estamos.
Volviendo a mi "retirada de estas tierras", no quiero (ni puedo) aceptar la idea de estar lejos de mi familia por tanto tiempo. Soy muy cercana, me encanta pasar tiempo con ellos, contarles mis cosas, compartir viajes, charlas...
Igual, tengo la suerte de que en esta época tan tecnológica, tengo la posibilidad de hablarles siempre, hacer skype y demás, lo que me facilita mucho ese tema.
Creo que me voy a demostrar que a pesar de ser tan familiera puedo ser independiente y buscar mi propio camino. Cocinarme sola, aprender de mis errores, manejarme con un idioma distinto, aprender el valor que tiene el dinero, que a veces muchos creemos (me parece a mí) que nuestros viejos nos dan mucho pero con eso no nos alcanza, (y creeme que tener más de un limón y un agua en la heladera es mucha cosa ya).
Mientras me preparo para enfrentar este gran reto, aprovecho cada instante con mis amigos y familia para demostrarles cuánto los quiero y voy a extrañar.
"Y el que quiere Celeste..."
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