Una verdulería. El olor de mi ciudad. El asiento de un taxi. La gente. Las calles.
Cosas insignificantes a las que nunca les presté atención pero que hoy en día me resulta imprecindible fijarme en esos detalles. Darme cuenta que nada será igual, ni mejor, ni peor. Distinto, podríamos decir. Sí, distinto me gusta. No encierra ninguna connotación que no quiera darle, y según a quién o a qué te enfrentes, verás, el vaso medio lleno, o medio vacío.
Me gustan los desafíos, pero tengo que decir que a la vez ellos mismos me aterran. Soy de esas personas que se ponen rojas como un tomate ante lo nuevo, que desconfían de todo al principio, pero que tarde o temprano, de buena o mala manera, dan el chapuzón. Agarrate bien fuerte, una vez que llegué no me voy. Me abriste la puerta, no cambies la cerradura. No te mudes, a no ser que yo te termine echando por tu mal comportamiento. (Perdón).
Amo que cada uno se haga cargo de lo que le toca, pero en este caso yo no se si podré aceptar que ésta es mi forma de ser, y que si me lo pedís puedo ser otra, que puedo cambiar.
Yo sé que eso no va a pasar, y si fuera así, será por total decisión mía. No estoy lista para recibir órdenes de tipo "personalidad" porque no creo que sea fácil de lograr. "No te enojes tanto, es una pavada"...desde cuando nos molestan las mismas cosas? Desde cuando todos reaccionamos igual a una misma situación? Perdoname, pero yo voy a seguir siendo así. En la medida de lo posible mejoraré por mí misma, en toco caso.
Me sale el capricho de adentro, no sé...te das cuenta que arranco diciendo algo y termino hablando de cualquier otra cosa? Me voy por las ramas...escribo lo que se me viene a la mente, tan simple como eso.
"Y el que quiere Celeste..."
alta entrada
ResponderEliminarTe gustoo?😊😊😊
ResponderEliminar