Visitas a mi blog:

jueves, 23 de julio de 2015

Me presento!



Hola, soy Celeste.

No soy una Celeste conocida. Más bien, soy una Celeste que podríamos decir es una adolescente común y corriente...“normal” si se quiere.

Una especie de fantasma en la comunidad de las Celestes del mundo, que no sobresale mucho. Bah, por ahora no, eso está claro.

Y hablando de claros y Celestes, podemos asociar nuestra personalidad con la tonalidad de Celeste que nos haya tocado. La gama de este color es tan infinita como el carácter que nos describe a cada una.

A veces nos indentificamos con el Celeste claro, donde la parte pacífica sale a la luz, un poco tímida quizás, esas mediadoras natas que cuando ven a dos amigas peleandose por algo, intenta calmar las cosas (y se la terminan agarrando con ella, por supuesto).

Con respecto al amor, creo que lideran este tono las minas que se comen cualquier chamuyo del novio gato que tienen hace 2 años, que supuestamente “te quiero, sos la única en mi vida” , y es un “Cntrl C”- “Cntrl V”* en 200 ventanas de chat distintas. Pero por costumbre, (o vaya a saber qué cosa) les parece “un tierno”.

Otras tantas, pertenecemos al Celeste oscuro, el carácter más potente de todos. Sobresale esa parte celosa-controladora que vive fijandose en la última conexión de whatsapp del flaco (pensando que ya te cambió, te va a dejar o que te está mintiendo) cuando lo único que tenés que hacer es confiar y desconectar el enchufe. O salir y gastarle toda la tarjeta de crédito (pero no sigan los tips de una compradora compulsiva).

Creo que también asoma este color, cuando no nos bancamos que nos hagan una joda y ya saltamos a putear a todos por cierta boludes. O cuando contestamos de mal humor y ya te dicen “te vino?”. NO. Nos irrita que se metan y estamos dispuestas a todo con tal de que sufran un 10% de lo que sufrimos nosotras.(no?)


Se habrán dado cuenta que carezco de habilidad para la escritura. Les voy a contar un secreto: es la primera vez que lo hago (lo de escibir, por supuesto) . Mientras lo digo me doy cuenta que tuve que aclararlo porque a mi edad todos nos permitimos pensar cualquier cosa, por lo tanto no quiero dar lugar a confusión.

Soy una piba que vive dando explicaciones cuando, en realidad, a veces estaría bastante copado que me las guardara para mí y simplemente que el otro piense lo que se le cante. Pero claramente, en la repartija de cerebros se olvidaron de colocarle ese botón al mío. Esa es la sencilla razón por la cual todos pueden liberarse de esa culpa de querer quedar bien con todo el mundo y yo no. (Nota mental: arriesgarse cada tanto y hacerlo manualmente, no importa que no tengamos ese botón, nos va a servir más adelante).

Releyendo este párrafo me di cuenta que use palabras a las cuales la mayoría no le da cabida. Y sí, lo hice de nuevo. No me pidan que sea correcta porque prácticamente nací diciendo este tipo de modismos. Soy adolescente, no me pidan que ahora cambie el chip a “hablar con propiedad” o a “adulta responsable de lo que escribe”, no por el momento. Lamento que ese tipo de configuraciones no van a aparecer en este blog o en esta especie de relato, diario intímo, o descargo que estoy haciendo. Aclaro que es perjudicial que conserves los mambos de una persona desconocida, y si no tenes ganas de hacerlo, te entiendo, bastante debes tener con los tuyos como para pensar en los míos.

"Y el que quiere Celeste..."


2 comentarios:

  1. "La gama de este color es tan infinita como el carácter que nos describe a cada una." genial! Me encantó eso de pensarte en tonalidades. Y no coincido con la parte de que carecés de habilidad para la escritura, porque demostraste justamente lo contrario. Muy bueno, hermosa! Seguí así :)

    ResponderEliminar
  2. Muchisimas gracias Mica! te admiro mucho,me pone feliz que venga de vos,💜

    ResponderEliminar