Visitas a mi blog:

viernes, 24 de julio de 2015

Extrañitis

Qué lindo y tan horrible a la vez el sentimiento de extrañar. Si estás en esa situación, sentis, pensas, maquinas, recordas, lo que viviste o podes llegar a vivir con esa persona. La casa, los hijos, el perro. Y deja de sonreir como un tontito que lee esto y tiene un eco que le resuena en la cabeza con el nombre de esa persona, como me esta pasando a mí, porque estás hasta la manija entonces.

No te das cuenta que te pone contento pensar en eso?Te llena el alma. Sobre todo cuando pensas en el momento del reencuentro: abrazar, besar, apretar con todas las ganas que te venis aguantando hace, no sé... 10 dias, 5 meses, 3 años.

Un aliento de paz. Una poesía al alma. Una emoción profunda. Se juntan el sol y la luna.Un eclipse de amor verdadero.

Y no sólo hablo de un pibito o pibita eh, hablo de amor sentido con todos los órganos de tu cuerpo. De sentimiento sin culpa. De correr, como pensando que se va a arrepentir y se va a volver a ir, como creyendo que es un sueño y correr y correr para tocar sus manos, sus brazos y asegurarte que llegó, por y para vos. Y que nunca te va a dejar. Y que siempre va a estar ahí cuando lo necesites.

Y se produce un silencio profundo, eterno, celestial. Lo que hay alrededor se vuelve una nada, no prestas atención, ni siquiera te importa que está pasando en ese momento, sólo la mirada de esa persona. Qué pensará de este momento? Le parecerá igual de mágico como a mí?

Dicen en la mitología China y Japonesa de que todos tenemos un hilo rojo invisible que nos conecta con otra persona desde que nacemos, que el destino ya las predestinó (valga la redundancia) a estar juntas y que tarde o temprano se van a encontrar, y, si es que tuvieron la suerte de hacerlo, aunque en el trayecto el hilo se haga un nudo, se enrede,o se expanda, y tengan miles de problemas que atravesar para estar juntos, éste nunca se va a romper.

La verdad es que no sé si estoy 100% convencida de que es así, pero me parece hermoso!
 Me encantaría descubrir por fin a mi compañero de ruta. Al que sostiene la otra punta del hilo. Y sé que tengo tiempo de conocerlo y que no hay que desesperarse,pero..que pueden esperar de una adolescente? Los sentimientos a flor de piel. El desamor y la ilusión al máximo. La indecisión, el capricho...todos participan en este momento. En donde hoy en día es normal hacer cornuda a tu pareja, o que todos estén con todos, sin los códigos entre amigos o familia hasta en algunas ocasiones.

 Igual yo siempre exagero, ya sabes, no hay que generalizar tanto porque no es siempre así. Sólo cuento la experiencia que tengo yo, con mi entorno, y un poco más que eso. Y a mi no me gusta ni un poco. A mi los cuentos de princesas me plantearon otra cosa...pero de eso ni hablemos: todas nos enamoramos, sufrimos y después nos planteamos, no era que tenía un final feliz? y resulta que tu pibito de la noche a la mañana se olvida de vos, te borra del whatsapp como si eso fuera una decisión madura y drástica, (aunque lo es para algunos en esta época tan tecnológica) y se va con la primera que pincha carnada. Es así.

Pero no voy a dramatizar, mejor sigo confiando en el hilo rojo y cortamos los de otros colores que no parecen ser de buena calidad.

"Y el que quiere Celeste..."

No hay comentarios:

Publicar un comentario