" Te vi venir y sí, todo lo que había pensado decirte me lo olvide. Esas frases que demostraban que te había superado y podía seguir tranquilamente sin vos las había preparado con mucha anticipación.
Pero es así. Te vi y me moviste los esquemas como la primera vez. Uno no puede cambiar lo que siente. Uno puede luchar contra la corriente cuanto quiera, pero los brazos en algún momento se van a cansar de remar...o se puede seguir?
No creo en el destino pero sí en el sentimiento verdadero, no creo en las hadas pero sí en esta especie de magia a la que le llaman amor.
En resumen, no creí volver a encontrarte tan distinta, tan linda...me pregunté una y otra vez por qué te dejé ir, por qué, ahora que estás sin mí, tu vida es mucho más feliz.
Acaricié tu mano, te miré y no dije nada. Vos tampoco, claro. Entre vos y yo se encierra tanto que da miedo. Y en ese momento, nada. Porque ahí entendí que perdimos lo que fuimos.
Me acuerdo que te empezó a sonar el celular. Y no paraba nunca! Te pedía por favor que lo apagaras...y casualmente era yo quién debía hacerlo.
6.30 a.m : hora de levantarse para ir a trabajar. Ella no va a volver."
"Y el que quiere Celeste..."
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