Me hice caso. Me recordé el "pensar en el hoy". No quiero arrepentirme de lo que hice. En mi mente es un constante auto convencimiento de decirme "tranquila, hiciste bien" aunque nadie sepa si es cierto o no. Yo solo creo que el tiempo lo dirá, y si estuve equivocada, no tengo que caer. No. No puedo ni quiero.
Es cierto que "de los errores se aprende" pero yo no quiero bajo ningún aspecto que ésto lo sea. Quisiera recordarte para siempre, mirar a mi lado dentro de 30 años y decir "sabía que eras para mí". Pero a veces soy tan rara con mis pensamientos que mi fantástico "Carpe diem" me lo meto en el orto y me ilusiono con cosas a largo plazo. Y me odio porque en mi mente siempre fue un "aprovecha que se puede terminar. Disfruta con todas tus fuerzas!". Pero cuando uno la pasa bien lo que menos quiere es que esos momentos de gloria sean lágrimas de tristeza.
Yo veo al amor desde otro lado. A mí me importan muy pocas cosas pero son fundamentales. Yo siempre creí que iba a ser la flaca "enamorada del amor", la que tenía sus primeras veces y sus experiencias más locas con su mejor amigo/ novio del jardín, su compañerito de banco, el de toda la vida.
Y las cosas no son así, bah, en un 90% no. ¿Eso significa que está mal? ¿Querer a una persona más de lo que quise a otra en menos tiempo y darle otro tipo de importancia (aunque lo hayas conocido ayer, ponele) le quita todo el valor y el sentimiento que yo le doy?
Nada me hace más feliz que ser auténtica y espontánea aunque a veces me juegue en contra. Si no es, no es. Creo que de una u otra forma voy a salir adelante. Capaz mañana soy la Celeste indefensa que se refugia en un diario virtual. Pero por lo menos hoy, elijo ser fuerte.
"Y el que quiere Celeste..."
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