Creemos que una persona es indispensable en nuestra vida.
Nos aferramos a cosas que capaz mañana ya no están.
Pensamos en el futuro y no vivimos el hoy.
Nos acostumbramos.
Eso...nos acostumbramos. Es común que tu vieja te haga de comer todos los días, mirar el partido de tu equipo con tu viejo, pelearte con tus hermanos. ¿Y qué pása si un día te saco de esa especie de rutina? "Al fin sola. Vida y joda loca."
Un tiempo después estas vacío. Extrañas esa birra con tu viejo, las tostadas con queso de tu vieja. Perseguirte por la casa con tu hermano. Darías cualquier cosa por volver a eso.
¿Por qué no valoraste cuando debías? ¿Cuándo tenías?
Discutís con tu novio. Llevan dos años y ya todo es aburrido. Termina con vos y lo extrañas, crees que no le dijiste los "te quiero" suficientes, que no aprovechaste la oportunidad que tenías. Ahora te queréis matar.
Estoy con ganas de dejar de ser así. De sacarle el jugo a cada madrugada de estudio, cada error, cada acierto. De no condicionarme por los demás, de hacer lo que quiero y no llorar cuando ya es tarde. Tengo ganas de levantarme y ser feliz cada segundo que pueda. Poder tener un día de mierda pero por dentro saber que esos momentos horribles también existen, y me sirven para querer seguir y ser mejor.
Acostumbrarse a algo es dejar de darle la importancia y el valor que eso tiene. No lo dejes ir. No lo desaproveches.
"Y el que quiere Celeste..."
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