Hace mucho que no paso a contarte qué anda pasando. Sí, es mi culpa, un mes en esta vida parece poco, pero no sabes cuánto que es!
Aprendí, me equivoqué, sufrí y sonreí. Como siempre y sin ser casualidad, me toca una de cal y una de arena.
Creo que la mayoría de las personas se deja llevar por lo que escucha: basta con el comentario prejuicioso, mal intencionado, o enamorado de un amigo para que el receptor lo asocie a "decreto divino".
Muchos se guían por ese preconcepto y se limitan a querer indagar en lo real del ajeno. Es así como te ronda la etiqueta de "zorra", "falso", o "ñoño", quieras o no, hasta que alguien se atreva a conocerte de verdad.
Es insoportable y hasta tedioso ser quien intenta sacar de rumores o explicar lo que en realidad pasa. Es inútil, ni intentes. La gente sólo cree lo que quiere y con eso (repito, la mayoría) sr queda.
Por todo eso, un "viví y dejá vivir" bien grande en la frente y simplemente sé quien quieras porque HAGAS LO QUE HAGAS siempre alguien va a estar ahí para criticarte o apoyarte.
"Y el que quiere Celeste..."
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