Viernes a la noche, salgo con amigas, pasándola bárbaro.
Situación: bailando entre todas, en el medio de una pista fatal, llena de botellas y vasos en el piso. Luces led, cumbia a todo volumen, y el sofocante amontonamiento de personas.
Se nos ocurre, como toda mina, ir al baño. Dejamos lo que estábamos haciendo y nos dirigimos en dirección a él. Entramos, te pongo de nuevo en clima: grupito de 3 o 4 sacándose fotos rente al espejo, otras 2 o 3 sentadas en el mármol charlando de sus chapantes y lo mucho que influían si a`parecían en esa noche por el boliche, y un grupo de 4 amigas ayudando a la otra que estaba totalmente borracha en el piso.
Ahora bien, al ver este panorama no se nos ocurre mejo idea que querer sacarnos una foto. Empiezo a revisar mis bolsillos...perdí el celular. PERDI EL CELULAR. Osea, yo adicta, presa de una era tecnológica, yo preocupación de "no puede ser que tenga que decirle a mi vieja que lo perdí".
En ese momento, recordé vagamente que minutos antes lo había "guardado" en mi bolsillo del short, por lo que pude deducir que creyendo que lo había guardado en realidad sin darme cuenta, yo misma lo tiré al piso.
Baje las 20 escaleras corriendo con tacos de 10 cm, empujando a quien se interponía en mi camino, desesperanzada, desilusionada y pensando "alguien acaba de salir con celu nuevo del boliche". "Loca un poco, nada más" me paro justo en el lugar en el que había estado bailando Me limito a usar la cara de "desesperada" y comienzo a buscar.
Miro a un chico y le digo "ayudame a buscar mi celular, por favor se me perdió acá!" Se ve que elegí al pibe más bueno del mundo porque al toque empezó con la búsqueda, mientras mis amigas, y quienes me rodeaban se empiezan a dar cuenta de lo que sucede y empiezan a hacer lo mismo.
Una de ellas, encuentra, en medio de vidrios y vasos, la parte trasera del aparato. Mi cara fue la prevista "se llevaron lo importante y se dignaron y me dejaron la tapa, bueno."
Pero les alegrará saber que esto no termina acá: aparece un grupo de 3 chicos y dos chicas, de las cuales una de ellas, al ver que ando preguntando con la tapa trasera con la marca de mi celular si alguien lo había visto, me dice "esto es tuyo entonces, lo encontré tirado y no sabía que hacer con él". ASÍ ES. Creer o reventar, mi celular, la memoria, y la batería aparecieron intactas (aunque mugrientas, irrelevante para el momento,por supuesto). Me invadió la felicidad y la esperanza, abracé a la chica, a sus amigos, al chico que me ayudó del principio, a mi amigas. Lo abracé, sonreí y besé a todos. No sólo por el hecho de que fue mi estupidez y de que fue algo que yo utilizo diariamente, sino porque tuve el placer de encontrar gente noble y buena persona, que en un boliche lleno de gente se puso la 10 conmigo, una persona totalmente desconocida a quién no le debían nada. Me enorgullece saber que son un granito de arena al "todavía queda gente así". Yo, humildemente, ofrecí darle dinero, pagarle un trago, algo que sabemos que es mínimo con respecto a que te devuelvan algo que te costó esfuerzo conseguir, que tiene toda tu información privada, y que claro, podría ser tranquilamente robado.
Quiero contarles que esa chica no quiso aceptar NADA de lo que ofrecí, pero tuve que"obligarla" a que nos sacáramos una foto juntas. Creo que esa persona se merece lo mejor por ser tan así en un mundo tan "asá".
"Y el que quiere Celeste..."
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