Visitas a mi blog:

sábado, 27 de agosto de 2016

Replay

Cómo es que te "libero de mí" y otra vez estás acá?
Quisiera entender pero no puedo.

Crei que era la celosa, insoportable, perseguida e ilusa que decidiste dejar de lado por la joda, por las minas.

Crei que nos habíamos dado cuenta que cada uno buscaba cosas diferentes y por eso quedamos en veredas distintas.

No hablar más, ni discutir más por el famoso "qué somos". No más charlas, miradas ni encuentros.

Y yo te juro que te entendí, eh. Cortar las alas no es algo que hago ni que dejo que me hagan. Como dijo mi Frida alguna vez "te amputo de mí" y así nadie más sufre.

Ahora la realidad es otra (y repito, no la entiendo).

Los típicos "defensores del amor", los que van al frente a tirarte la posta y decirte lo que sienten, son, nada más y nada menos, los amigos del pibe en cuestión. Sí, los huevos de enfrentar la realidad  (o por mucho menos, jugártela por lo que te pasa) es privilegio de unos pocos. Y pocas, claro.

Ellos son quienes se encargan de hacerte sentir culpable de que todo haya terminado, te recuerdan aquellos momentos felices de la "pareja" (que te los sabés con hora y fecha, pero te hacés la boluda) y hasta te sacan más información que el FBI para pasarle la data a ese tal fantasma que ahora quiere volver.

Y una vez más, tan sólo 10 minutos de charla, me alcanzaron y sobraron para replantearme si sus ganas son ciertas, si sus amigos le quieren coseguir una minita fija, o si tengo que seguir ignorando como vine haciendo hasta ahora (y que al parecer me funcionó muy bien).

Hiper confundida.



"Y el que quiere Celeste..."

sábado, 20 de agosto de 2016

Impotencia

Atravesamos tiempos difíciles. Nos alegramos con que sólo nos roben con tal de que no nos maten.

Caminamos por las calles con la mano atada a la cartera y la mirada puesta en el objetivo: no miramos a los ojos, no intercambiamos gestos. Nada.

No queremos salir de nuestras casas, ni caminar dos cuadras a comprar un kilo de pan, sólo con lo justo y necesario. 

La felicidad, hoy en día, es el momento en que cerrás el portón de tu casa. Zafaste, una vez más.

Tantas cosas lindas y yo hoy cuento mi realidad. Ésto es sólo un poco de la impotencia que me provoca mi ciudad, que tanto amo, pero que a duras penas me decepciona. 

Creo que la palabra JUSTICIA queda tan chica al lado de un dolor tan grande.

Pienso que las almas que perdemos día a día se merecen la lucha. Merecen respuestas. Merecen una familia que pueda vivir tranquila.

A veces es muy fácil catalogar y juzgar para tapar la mierda que desborda. "Le pasó por puta", "Seguro era un drogadicto", "El pibe andaba en cualquiera".
ESA ES TU SUCIA RESPUESTA A LOS TREMENDOS CRÍMENES QUE ACONTECEN DÍA A DÍA? 
Dar por sentado que "si te pasó algo habrás hecho"? Dios, que asco escuchar eso en la tv. Tengo miedo que de repente TODOS crean que esa es una justificación válida para matar, violar o hacer cualquier cosa ya que después la culpa es de la víctima y "no hay nada que hacer, se metió donde no debía".

Que impotencia me da.

"Y el que quiere Celeste..."

jueves, 11 de agosto de 2016

Cuelgo toalla

De una vez por todas, cuelgo la toalla con vos.
Sí, lo que lees. Me rindo. Perdí.

No te intereso...pero ni un poco, eh.
¿Cómo puede ser que me guste tanto arrastrarme por vos? ¿Cómo puede ser que lo haga?

Nunca fui así. Creo que estoy desesperada u obsesionada. O las dos.

Tengo que librar mi mente de vos. El amor no se demuestra a las 5 a.m en la mejor borrachera de tu vida. Te la creo un finde, dos...después me como el garrón toda la semana de "por qué te di bola". Soy la boluda de siempre. No capté nada, no escuché a mis amigas, ni a mi mente. Sólo un corazón con mil curitas que ve pasar parejas y amores de verdad. Él, roto y luchador, queriendo parecer fuerte, sigue intentando...


Ya fue.

"Y el que quiere Celeste..."

miércoles, 10 de agosto de 2016

La mediadora

Me limito a escuchar, pero no opino.

Soy todo oídos, aconsejo, anticipo, advierto...pero me mantengo fuera del círculo.

Muchas veces abrir la boca me trajo problemas. Desde milado inocente, siempre que quise ayudar me jugó en contra.

Aprendí.

"La vida es hundirse o nadar." En vez de tomar decisiones siempre preferÍ flotar. No estar "ni acá, ni allá", me traía problemas. Sí, increíble. La mediadora terminaba siendo dejada de lado por intentar ayudar. Ja!

Es fantástica mi capadidad de superar de un día para el otro. Mi escencia conlleva un día de puro sufrimiento y dolor, y al dia siguiente: nada. Hacemos como que nunca pasó.

Las ganas de reinventarme a cada instante me condujeron por el camino de las veritginosas relaciones sociales.

Y aprendí nuevamente.

Ahora sí, soy yo. Pese a quien le pese.

"Y el que quiere Celeste..."

domingo, 7 de agosto de 2016

Mis intenciones

Puedo afirmar con certeza que mis intenciones siempre son buenas.

Mi deseo nunca fue presionarte, ni ahogarte. Sólo quería un amor como el tuyo. Del bueno o malo...eso lo dirán aquellas voces ajenas que se oyen a lo lejos, y quién sabe cuantás otras más que querrán opinar de nosotros. 
 
En un versus de miradas sé que te miro y pierdo. Los faroles me persiguen hace tiempo. Me buscan sin ningún objetivo: son destellos que sólo quieren de a ratitos, y yo, tan sólo soy la noche que se alimenta de ellos...cómo me gustaría que se convirtieran en estrellas para alumbrarme toda la vida. 

No puedo obligar a que las cosas sucedan, pero sí hacer todo lo que esté a mi alcance para que entiendas lo importante que fuiste y sos para mí. No quiero decir "me rindo" pero ansío dejar de ser la niña que llora desconsoladamente por vos, la que te espera, la que no sabe cómo renunciar a alguien que le hace bien y otras veces tan mal...

Ojála tuviera respuestas a mis preguntas, o algo tan simple como poder entenderte. 

Es decir, si "me querés", ¿Por qué no te la jugás?
Si "es complicado" pero el fin de semana estás para mí, ¿Por qué me buscás si hay mil chicas que sólo te quieren por una noche?

En fin, dudas...

"Y el que quiere Celeste..."