Visitas a mi blog:

miércoles, 3 de febrero de 2016

Bien minitah

(Esto es muy minitah y lo sé)

Por qué siempre atrás del ex de una amiga?

De ESE flaco con novia?

De ESE que te lleva 15 años?

De ESE que es tu primo?

De ESE que no te da bola?

A veces creo que nosotras mismas somos las que le buscamos una complicación. Estuvimos toda la vida esperando al príncipe entonces es "aburrido",  "imposible", o "una boludez" que ESE amigo de toda a vida, ESE flaco que te trata tan bien y no le das bola, ESE que la rema desde que te conoció, o ESE desconocido que te flechó de una y dudás, sea el amor de tu vida.

Por qué nunca queremos darle chances a nada por miedo? Qué perdemos? La vida es una sola...no? 
Vas a esperar toda tu vida que tu "chico" te registre? Vas a esperar mucho más para contestarle un "que tal tu vida?" para que él piense que no le interesas y se vaya con otra por histérica? 
Así somos la mayoría, la gran parte del tiempo; y las que no son así por suerte se avivaron que pasamos una sola vez por acá. Nadie te va a devolver el tiempo que perdiste por no jugartela, eh.

Tomemos iniciativa, dale!! Qué nos cuesta movernos un poco para ver si hay chances? El "NO" ya lo tenemos...

Mi humilde opinión, abramos los ojos... ni puta, ni segunda, ni primera...mujeres que los tenemos bien puestos y punto.

"Y el que quiere Celeste..."

Una parte de mí

Todavía me cuesta aceptar que no estás. Sí, sigo igual...teniendo siempre algo para no-superar.
Pero, sabés qué? Hoy pude contenerme un poco más que siempre para cuidar a mi familia, para que no se derrumben peor.

Vos me conoces muy bien, yo te hablo casi todas las noches (más las que me siento sola o perdida, admito). No necesito que todos sepan que te lloro, que te extraño, que me hacés falta, que quisiera que estés en cada paso que doy, y que lo des conmigo; pero hoy es el día que te fuiste....y por eso te recordamos más que nunca.

Escuché alguna vez: "cuando partiste una parte de mí se fue con vos"  y creo que es una frase muy acertada porque, como digo siempre, aunque no haya conocido tu cara yo sé que me falta algo en este plano. Charlas, paseos, peleas, aventuras, amores, errores con vos...

En cambio dentro mío sé que estarás por el resto de mi vida, que me acompañarás en mis raspones y alegrías, que aunque la gran parte de lo que me pasa sea por mi culpa (lo bueno y lo malo) vos cada tanto me mandas mini-señales para encarrilarme cuando me tuerzo un poco. Y hoy te pronuncio un gran GRACIAS. Cada mañana que despierto y me doy cuenta la suerte que tengo en tener esta familia, estos valores, estos amigos....eso que a simple vista es nada, pero para mí lo es  todo.

Nunca nunca nunca me voy a olvidar de vos, sos una personita super especial que llegó para alumbrarnos la vida, una estrellita que decidió vivir en otro lado, que nos protege a nosotros, y que despliega su belleza con los que la acompañan.

Ojalá mis hijas tengan tu nombre porque es lo mínimo que puedo hacer por vos. Ojalá nuestro amor, este tipo de amor tan raro e incodicional, de lealtad pura, de amor ciego, de hermandad infinita, de pacto eterno sea para siempre. Te amo hasta que me muera y nos juntemos en donde estés, porque sé que no estás sufriendo, porque sé que estás bien donde sea que te encuentres.

Perdón por lo drástico, por lo exagerado, por lo explícito...simplemente te extraño y no me imagino un momento en el que no te piense o imagine.
Son todo lo que siempre quise...soy la más afortunada y lo sé.

"Y el que quiere Celeste..."

lunes, 1 de febrero de 2016

Parejas desparejas: Cómo sobrevivir a los dilemas de todos los tiempos?

Hoy: Augusto e Isabella

Dos niños nacidos en familias totalmente distintas: Augusto Habib , el tercero de siete hijos de la realeza árabe, de tez oscura y dueño de una sonrisa encantadora, se encontraba con 20 años cuando el amor tocó su puerta. Bah, eso es un decir ya que sus padres  querían lo mejor para él  pero en aquella época todo se manejaba por intereses y eran ellos mismos quienés les elegían pareja a sus adorados príncipes.
Irlanda, hija menor de amigos de los Habib, también de alto nivel, (es más, de un poco mejor posición que ellos), era la elegida para enamorar el corazón de Augusto.

Luego de conocerse, Irlanda y Augusto "pegaron muy buena onda" al punto de querer casarse lo antes posible. Lo que aquel joven tan apuesto no tuvo en cuenta, es que ella no sólo lo quería sino que estaba obsesionada con él: lo perseguía y le hacía planteos que le parecían totalmente innecesarios.

Al tener apenas 16 años de edad, Augusto se dio cuenta que esa
muchacha no le pertenecía porque era demasiado infantil, y, si bien sus padres la querían, tuvieron que aceptar la decisión de su ruptura.

Así fue como Augusto decidió alejarse de" todo y todos" con su familia y se tomó unas vacaciones en un pueblo alejado de su ciudad donde tenían parientes que veían cada cinco años debido a las exigencias de su mandato.
Allí, se reencontró después de tanto tiempo con Isabella y Marianella, hijas del gobernador del pueblo y pariente, Don Francisco.

Apenas se vieron, Augusto intentó mantener esos modales que le habían enseñado toda la vida, además de cargar con la reciente separación aunque eso no pudo lograrlo, ya que poco a poco, Augusto recordaba con nostalgia los momentos en los que se divertía con las hermanas y lo mucho que quería a Isabella de pequeño. Tanto era ese amor oculto que se tenían, que a lo largo de los días no aguantaba las ganas de besarla, quien sin ni un poco de timidez se sentía totalmente dispuesta a seguirle su juego.

Ella estaba soltera y su padre era muy distinto a los Habib. Él creía que el amor se siente o no: imposible es forzar a que dos personas se amen y mucho menos por el amor al imperio (que claro, ninguno iba a aceptar aquella verdad) y si a su hija le gustaba Augusto, por más que fueran parientes, ella podría ser, incluso, más feliz con él que con cualquiera. Don Francisco sabía muy bien de quién se trataba y por eso confiaba tanto en ese muchacho. Era respetuoso con todos, buena persona, compañero y un gran artista, lo que sorprendió a quiénes no lo sabían, claro.
Lo cierto es (volviendo a Isabella) que no se contuvo ni un minuto, y toda su impulsividad y sensualidad eran llamaradas de fuego en el corazón y orgullo de Augusto. Estaba entre el deber y el querer. Era una cascada de indirectas entre ambos, sabían perfectamente que esas miradas se cruzaron para ser siempre "ellos"...pero finalmente el se resistió por sus ideales, porque creyó que en ese momento era lo correcto apartarse y reflexionar sobre sus confusiones.
Por ahora existe ese amor oculto que sólo saldrá a la luz si ambos tienen el coraje de jugarse por lo que sienten más allá de sus costumbres, sus padres, Irlanda y todo lo que los rodee. Mientras tanto ese amor es un silencio que ninguno de los dos se anima a pronunciar (pero que está a la vista de todos).

"Y el que quiere Celeste..."